Conoce Tu Villa 
En relación a nuestra preocupación por rescatar los valores culturales e históricos de nuestro pueblo, hemos tratado de revivir nuevamente hechos del pasado que quizás ya hayan sido olvidados.
Villa del Rosario la cuna Histórica de Colombia, patrimonio cultural de Norte de Santander como así lo describen ciertamente grandes y reconocidos escritores colombianos.
Cuando los visitantes llegan a Villa del Rosario, descubren un municipio en el que la historia les relata el nacimiento de nuestro país y los escenarios culturales los invita a recorrer un territorio que los acoge con agrado y les enseña que el cultivo del intelecto y el sentido de pertenencia, ha formado a un pueblo que mantiene vivas sus tradiciones y se esmera por construir constantemente personas íntegras que encuentran en el sano esparcimiento un estilo de vida.
La primera idea que llega a la mente cuando se visita a Villa del Rosario es: Historia. Esto se refleja en cada casa, esquina y espacio dónde siempre hay alguien dispuesto a contar que es la cuna de Colombia, pues “allí nació la nueva patria de la Gran Colombia y se estableció la sede del Congreso de 1821”*
Las calles nos conducen hacia la zona céntrica, dónde rosarienses y extranjeros tienen un espacio para participar en eventos, organizar actividades o simplemente establecer conversaciones a la sombra de grandes árboles y bajo un ambiente fresco, que los hace olvidar los problemas cotidianos. Es el parque “Los libertadores”, que hace homenaje a dos importantes héroes de nuestro terruño: el General Francisco de Paula Santander y Simón Bolívar “El libertador”, y se impone como eje del municipio, alrededor del cual gira la actividad económica, política, social y cultural del municipio.
A unos pasos de allí, esta la “Casa de la Cultura”, que se instituyó para darle cabida al “fomento de las expresiones culturales y al cultivo del intelecto de los habitantes de la Villa”, según lo expresa su recién posicionada directora: Sandra Rolón, quien durante los próximos cuatro años de la administración de la Alcaldesa Emperatriz Misse Millán, tendrá la responsabilidad de procurar que los rosarienses aumenten el sentido de pertenencia hacia la región y el amor por las letras, porque además de ser un punto clave para la organización de ciudadanos en el ámbito cultural, allí está la Biblioteca Municipal Luís Gabriel Castro.
Mientras unos jóvenes entran a consultar los libros o a buscar información por Internet, otros, terminan sus tareas, salen de la biblioteca y siguen aprovechando el tiempo en una actividad que les brinda buena salud y representa una de sus mayores pasiones: el microfútbol.
Ellos se dirigen al “Estadio Gran Colombiano”, uno de los lugares más visitados por las personas que desean practicar deportes, organizar campeonatos o presentaciones, como las del Grupo de Danzas Municipal, el grupo de Danzas de la Tercera Edad o la Banda Municipal, al que pueden hacerse partícipes si demuestran que el espíritu del folclor y lo autóctono vive en sus almas.
Después del partido, merecen descansar. Por ello acostumbran a pasear por los parques en los barrios, dónde niños, adolescentes y adultos comparten experiencias y tienen a la mano la posibilidad de deleitarse con los típicos “raspados, helados, chorizos, bollos, dulces de leche, mango, lechosa y toronja o pasteles con avena” que ofrecen los vendedores ambulantes. Y para tener contacto con la naturaleza y con nuestro antepasado, emprenden una caminata hacia la llamada “Zona Histórica” que viene acompañada por una serie de monumentos que “recuerdan con fervor a quienes edificaron las bases de la sociedad que vemos hoy día”, según lo estima la líder cívica Nelsy Fuentes.
Desde lo lejos se divisa la “Casa Natal del General Francisco de Paula Santander”. Otro lugar simbólico que albergó a nuestro ilustre prócer en sus primeros años de vida, y aún sobrevive, al ser a su vez, el “Museo santanderista” *, un sitio ejemplar para conocer la vida y obra de éste personaje o para apreciar la arquitectura republicana, y el empuje de unos ciudadanos que lo mantienen erguido en pro de la memoria colectiva.
Luego de unos minutos al trote, se llega al Templo Histórico, que fue reformado luego del terremoto de 1875 y es calificado un “Monumento Nacional”*. Varias personas están reunidas alrededor de él, dialogando, tomándose la foto para el recuerdo o cómo hacen los jóvenes, reunidos para pasar un momento ameno de descanso o deporte, pues fue transformado en un sitio turístico por excelencia, dónde los transeúntes que viajan a Venezuela reciben el último adiós de la tierra colombiana, por parte de él. |